Altea: restaurantes acogedores y sabores locales
Altea sabe hacer lo más importante: desacelerar. Las casas blancas del casco antiguo, la cúpula azul y blanca de la iglesia en la colina, las escaleras estrechas y los balcones con buganvillas, todo parece hecho para que no corras por la lista de “must see”, sino para que vivas el momento. Y la gastronomía aquí funciona de la misma manera: sin prisas, con respeto al producto y al mar, con amor por combinaciones simples pero precisas. Altea no es una metrópolis con decenas de “conceptos”, sino un destino acogedor con carácter: aquí se aprecia igualmente el arroz honesto, una buena parrilla, pescado fresco y cócteles nocturnos en la terraza, donde se escucha cómo el oleaje suena abajo a lo lejos.
Este artículo es un guía gastronómica de Altea: qué probar primero, dónde buscar la atmósfera del casco antiguo, a dónde ir por vistas al mar y la paella perfecta, dónde sentarse con una copa de vino cuando se desea “un poco de celebración” y qué lugares conviene reservar con antelación. Hemos recopilado una selección de restaurantes y bares que permiten leer Altea a través del sabor, desde tapas autorales y fusión moderna hasta cocina junto al mar y “lugares a los que se regresa”.
Carácter gastronómico de Altea: por qué aquí se come bien
Altea se encuentra en la intersección de dos mundos: el casco antiguo en la colina vive de paseos tranquilos y cenas en pequeñas plazas, mientras que la línea costera ofrece playas, paseos marítimos y restaurantes con vistas al horizonte. De esto surge la típica “doble modalidad” de la comida en Altea: de día, aire marino, arroz y pescado; de noche, luces del casco antiguo, tapas, vino y cócteles. También es importante que Altea esté en la provincia de Alicante, donde la tradición de los arroces es fuerte: se preparan de distintas formas, pero casi siempre con respeto a la textura y al “caldo”.
En Altea es fácil organizar un día gastronómico armonioso: desayuno tardío o tapas ligeras en el casco antiguo, comida junto al mar (preferiblemente con arroz o pescado) y cena en un lugar más “elegante”, donde los detalles importan: presentación, luz, buena carta de vinos. Si viajas en pareja, Altea es especialmente agradecida: muchas mesas se colocan al borde de la terraza, para sentarse literalmente “en cuadro”. Si vienes con familia, busca lugares junto al mar, cómodos para niños y con platos comprensibles.
Qué probar en Altea: sabores locales sin teoría innecesaria
Platos de arroz (arroces). En los restaurantes costeros de Altea, los arroces con pescado y mariscos son los más comunes. Para el primer contacto, elige versiones clásicas: arroz con caldo de pescado, arroz con mariscos o versiones más intensas “junto al mar”, donde el sabor se construye sobre un fondo de gambas/pescado. Si prefieres versiones “secas”, pregunta si preparan arroz estilo arroz seco; si te gustan más jugosas, busca platos servidos más cercanos al meloso.
Pescado y mariscos. Altea no es solo paella “para turistas”. En lugares de calidad encontrarás platos simples pero precisos: pescado a la parrilla, calamares fritos, gambas, moluscos, ensaladas frescas con acentos marinos. Aquí se valora el sabor “puro”: la sal, el aceite de oliva y el fuego hacen la mitad del trabajo.
Tapas y “bocados con vino”. En el casco antiguo es agradable ir de plato pequeño en plato pequeño: tortilla, anchoas, mini coca, croquetas, verduras de temporada, quesos, algo llamativo y autoral, y siempre una copa de vino blanco o vermut. Altea aprecia el formato “sentarse largo tiempo y probar poco a poco”.
Dulces y el toque final. Si no quieres un postre “solo por el postre”, elige lugares donde los postres forman parte de la cocina, no solo de la vitrina. A menudo son versiones caseras: cheesecake, algo a base de cítricos, texturas cremosas ligeras. Y no olvides: en Altea el postre también es una excusa para quedarse 15 minutos más en la terraza.
Dónde y cuándo comer: reglas simples que ahorran estrés
- Planifica la comida junto al mar a la hora “española”. En muchos lugares la cocina está más activa al mediodía (aprox. de 13:00 a 16:00). Para los arroces a veces hace falta tiempo; es normal, no te apresures.
- Las mejores terrazas requieren reserva. Especialmente en temporada alta y fines de semana. Si quieres vistas concretas, la reserva es obligatoria.
- El casco antiguo vive de la atmósfera por la noche. Aquí importan no solo los platos, sino la luz, la música y los detalles. Escenario perfecto para “salir bonito”.
- Si viajas a Altea desde ciudades cercanas. Haz la comida principal en Altea y el “segundo plato” en algún lugar cercano en ruta. En Altea funcionan mejor la comida junto al mar y la cena en el casco antiguo.
Restaurantes y bares de Altea que conviene conocer
1) Xef Pirata – tapas autorales en el casco antiguo
Este lugar refleja el ánimo de Altea “como en el cine”: paredes blancas, calles estrechas, luz suave y la sensación de haber encontrado un gastrobar acogedor “para los suyos”. Se centran en tapas autorales y coctelería, por lo que Xef Pirata es ideal para la noche cuando no quieres comer “mucho”, sino probar cosas interesantes: varios platos, un par de combinaciones llamativas, una copa de vino y un cóctel perfecto.
Qué pedir: elige un surtido de platos pequeños para entender el estilo de la cocina. Funcionan especialmente bien los platos donde la clásica receta se convierte en gesto autoral: producto conocido, pero presentación nueva, textura nueva, salsa nueva. Formato ideal: venir en pareja y montar una mesa de 6–8 sabores pequeños, no “primero-segundo-postre”.
Datos de contacto:
Dirección: C/ de l’Àngel, 22, 03590 Altea, Alicante, España
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2) Rumors Altea – fusión y cócteles cerca del casco antiguo
Rumors refleja un ritmo moderno dentro de un envoltorio muy “alteano”: terraza, cócteles, presentación amistosa y un menú con fusión de acentos latinoamericanos. Es ideal para una cena “según el ánimo”: no demasiado formal, pero lo suficientemente llamativa para recordar la noche. Perfecto para parejas y grupos que disfrutan compartir platos y probar cosas nuevas.
Qué pedir: elige varias tapas para dos o tres personas, luego un plato “principal” y no olvides el cóctel. Rumors funciona porque la cocina y el bar trabajan juntos: muchos platos parecen creados específicamente para acompañar bebidas, no separados de ellas.
Datos de contacto:
Dirección: Carrer Calvari, 1, 03590 Altea, Alicante, España
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3) El Castell – cena acogedora en el casco antiguo con vistas a Altea
El Castell es uno de esos lugares que justifican subir al casco antiguo de Altea. Restaurante pequeño con terraza, ambiente cálido y vistas a la ciudad, ideal para una cena tranquila después de pasear por las calles blancas. Aquí no hay el bullicio del paseo marítimo, sino luz suave, conversaciones entre mesas y sensación de que el tiempo se ralentiza.
La cocina de El Castell se centra en tradiciones mediterráneas: pescado, mariscos, carne, verduras de temporada y presentación cuidada sin complejidad excesiva. Es perfecto como “final de la tarde” en Altea: cuando no se buscan experimentos, sino sabor seguro y entorno bonito.
Datos de contacto:
Dirección: Casco Antiguo, Plaza Tonico Ferrer Nº14, 03590 Altea, Alicante, España
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4) Ca Joan – carne a la brasa y cocina seria junto al mar
Ca Joan es la elección para quienes quieren algo “sólido”: buena parrilla, respeto por la carne, porciones generosas y servicio de restaurante sin pretensiones. Es ideal cuando estás cansado del formato “tapas y cócteles” y buscas una cena de calidad centrada en fuego, tiempo y cocción perfecta. En Altea, ese ánimo también importa: el mar está bien, pero a veces el alma pide fuego.
Qué pedir: enfócate en las opciones de carne (a menudo el corazón del menú), agrega guarniciones de temporada y algo ligero para empezar, y no olvides el vino. Ca Joan es bueno porque permite una cena “clara y directa”, pero muy sabrosa: sin complicaciones excesivas ni decoración innecesaria.
Datos de contacto:
Dirección: Partida L’Olla, 146, 03590 Altea, Alicante, España
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5) L’Olleta – cocina mediterránea con vistas al mar
L’Olleta es el escenario clásico de “comida de postal”: mesa junto al agua, luz correcta, aire marino y cocina que suena clara y segura. Aquí es especialmente bueno probar pescado, mariscos y arroces, todo lo que requiere buen caldo, equilibrio de sal y tiempo. En L’Olleta se disfruta la “alegría lenta”: no vienes 40 minutos, sino a pasar un buen tramo del día.
Qué pedir: comienza con aperitivos ligeros, luego elige un plato que muestre el carácter mediterráneo: pescado, arroz, verduras de temporada. Si buscas “cocina sin ruido”, donde producto y técnica hablan por sí mismos, este es tu lugar. Para un ambiente más informal, tienen un formato de bar donde se puede picar y beber de forma relajada.
Datos de contacto:
Dirección: Partida la Olla, 25, Urbanización Villa Gadea, 03590 Alicante, España
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6) Restobar Casa del Mar – alternativa al formato de playa: mar cerca, cocina clara, ambiente relajado
Si buscabas en Altea un formato “junto al agua y sin pretensiones” (similar a chiringuitos de playa) pero quieres un lugar útil todo el año, Restobar Casa del Mar es una buena opción. Es agradable detenerse después de pasear por el Passeig del Mediterrani: asiento tranquilo junto al mar, menú claro y formato que funciona para desayuno tardío, comida o cena ligera.
Ideal para disfrutar de “placer simple” sin conceptos complicados: empieza con aperitivos para compartir, luego pescado o mediterráneo, final con cóctel o café. Funciona para familias y parejas: simplemente “sentarse junto al mar” sin horarios estrictos.
Datos de contacto:
Dirección: Passeig del Mediterrani, 52, 03590 Altea, Alicante, España
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7) Giungla – interior llamativo, formato show y noche “wow”
Giungla es Altea “para salir”: música, luces, interior original y sensación de que no solo vienes a cenar, sino a vivir la noche. Aquí se suele elegir el plan “sentarse largo tiempo”: pedir algo, conversar, disfrutar del ambiente y quedarse para otra bebida. Ideal para quienes buscan un formato moderno y no quieren presentación demasiado clásica.
Qué pedir: elige platos que funcionen para compartir y no olvides las bebidas: son parte importante de la experiencia. Para grupos, Giungla es punto de encuentro conveniente: ya hay tema de conversación con solo ver el interior, y la noche sigue sola.
Datos de contacto:
Dirección: Av. del Puerto, 24, 03590 Altea, Alicante, España
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8) Oustau de Altea – inspiración francesa y cena “como evento”
Oustau es para quienes buscan una noche más “adulta”: restaurante con historia, influencia francesa, servicio cuidado y sensación de celebración, aunque no haya motivo. Buena opción si quieres celebrar una fecha, cerrar el día con estilo en Altea o simplemente disfrutar de un lugar donde todo se cuida al detalle.
Qué pedir: elige platos que cuenten una “historia culinaria”: combinaciones autorales, salsas interesantes, texturas precisas. Aquí no se debe apresurar la cena; permite que se despliegue como espectáculo: aperitivo, entradas, plato principal, postre. Y sí, mejor reservar con antelación.
Datos de contacto:
Dirección: Calle Major, 5, 03590 Altea, Alicante, España
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Ruta de 1 día: cómo disfrutar Altea con sabor
Mañana. Comienza con un paseo por el casco antiguo: sube por las calles, haz paradas en miradores y entra donde veas terrazas abiertas. Por la mañana, Altea es especialmente hermosa, y capturas fácilmente el ánimo de “pequeño milagro mediterráneo”.
Comida. Baja hacia el mar. Si quieres el “Mediterráneo correcto”, elige un restaurante con vistas y pide pescado o arroz. Para formato más relajado, ve a un chiringuito y come “junto al mar”.
Noche. Regresa al casco antiguo para tapas y cócteles, o elige un lugar donde la cena se convierta en evento. Altea funciona así: de día mar, de noche colina y luces.
Práctica: cómo elegir mesa y no equivocarse
- Quieres vista: pide “mesa en terraza” al reservar. En Altea cambia mucho la experiencia.
- Para arroces y platos “lentos”, reserva tiempo. El buen arroz no se hace “a velocidad”.
- Si dudas, elige “muchos pequeños”. Tapas y aperitivos a menudo cuentan más que un plato grande.
- Mira el contexto. En el casco antiguo la atmósfera y la noche son importantes; junto al mar, la luz y el aire de día.
Conclusión
Altea trata del sabor que no grita. Aquí es fácil encontrar “noche bonita”, comida simple en la playa, tapas autorales en callejuelas estrechas y cena que se recuerda como evento. Lo más agradable: no necesitas elegir “solo una cosa”. La gastronomía de Altea permite vivir el día en capas: desde un inicio ligero hasta un final expresivo, y cada capa tiene su carácter, su luz y su sabor.